domingo, 22 de noviembre de 2015

FEA

Un día de esto vi la siguiente frase: "Sí, sí existen mujeres así, mamones, el pedo es que siempre buscamos a la pareja más bonita aunque no sea inteligente". Lo gracioso es que la puso un fulano al que le expresé (en su momento) mi interés... el que rechazó. Me reí.

Algunos hombres andan con ese discurso de que "vean al interior, vean al interior" y cada vez que lo veo yo me da más risa. Es patético, porque más parece una auto-terapia. Se la dicen para aguantar a las feas. Y le agregan eso de: "Quédate con la que... nojéqué..." No es cierto.

No soy del molde del que esperan y, por ende, soy "Buena gente", soy honesta, soy fiel, arriesgada, trabajadora y no me gusta depender de nadie. Cuando he sentido algo por un hombre no ando con miramientos, no ando con mierdas: voy, lo invito a salir y ya. Y he escuchado cualquier pendejada como excusa; inclusive un: "Ay, es que fijate que me voy a ir a estudiar cocina a Francia". Así. 

Por eso me rio, porque seguimos en patrones absurdos de apariencia. Nos critican a las mujeres porque buscamos "guapos"... pero, señores: de una fea hacia ustedes: ¿Si una mujer va y se les declara sin tanta paja no "reculan"? Seguramente dirán: "Depende". Exacto: porque la declaración tiene que venir en un empaque bonito; si no, no.

Hasta en eso se les ve la incoherencia: no aceptan nada que no vaya bien "envuelto". Nunca van a decir: "tremendo cerebro el de esa mujer", lo cambian por "tremendo culo el de esa mujer" y ya. Seamos honestos, honestas. Las mujeres inclusive refuerzan esto con su frase: "No hay mujeres bonitas, sólo mal arregladas..." Cómanse una carretada de mierda con cucharita de yogurt. Basta.

Yo soy de chancletas de tres dólares, jeans, camisetas... me maquillo para mí, me compro vestidos para mí, me arreglo para mí... no para convertirme en objeto de caza ni por aprobación femenina. No. 

Si a esta entrada le sigue un: "Esta vieja está "hormonal" o "amargada", o "mal cogida"..." Felicidades, usted es más imbécil de lo que creí. Es por salud: suya. Cuando sea honesto con usted mismo y diga: "Busco una mujer bonita, con 90, 60, 90 y de cabello perfecto" estará más tranquilo. Mientras tanto, déjennos de dar palmaditas en el hombro con sus frases estúpidas que parecen que proceden de un momento “illuminanti” de Coelho.

Las feas no lo necesitamos, sabemos qué queremos. Por lo menos yo: “Una persona que provoque en mí lo que hace una buena canción o un buen libro”. Si no es así, no hay problema… no le ando dando paja a nadie. No necesitamos premio de consuelo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Respire a base de un "click".

Hablaba un día de estos con Karla. Ella fue una alumna a la que le tomé un inmenso cariño y, después del ciclo que nos tocó  compartir como docente y alumna, nos hicimos amigas. Ha tenido a bien, compartir conmigo algunos fragmentos de su vida. En uno de ellos estaba involucrado el corazón.
En ese pedazo de historia hubo alguien que se le anudó cerquita a su corazoncito, pero no pudo ser. Esta persona lo que hizo (seguro en un arranque de olvidar todo lo que la recordaba) la aisló de su ciber-mundo. Es decir, la bloqueó o eliminó de las redes en donde se conectaban. Me sonaba familiar.
Como espíritu que se desdobla, me vi desde afuera. Esa es mi táctica: eliminar, bloquear, borrar.
Escuchando a esta niña, comenzó a explayarse en mí un sentimiento de vergüenza. Ese simple acto (ajeno) me estaba poniendo en evidencia. Yo le decía: "Pero es ridículo que te trate de "borrar" de una manera tan infantil", o algo así.
Realmente, me lo estaba diciendo a mí: "Kelly, es ridículo que tratés de convencerte que ese acto te coloca en un plano superior al otro". Esa tarde lo decidí. Ingresé a mi perfil en las redes sociales y me fui al tema de "Bloqueos", vi la lista de las personas que estaban, repasé las razones por las que había resuelto ponerlas ahí, lloré (dentro de ellos estaba el hombre con el que había hecho planes para construir una familia), uno por uno apreté el botón de "desbloqueo" y fui sintiendo un pequeño alivio en cada "click" que escuchaba. Al final, vi mi lista vacía y me dije: "Muy bien, ya pasó, si te buscan, te encontrarán; pero ya no soy la misma".
¿Las/os aceptaré? No sé, pero por lo menos estoy segura de que como café instantáneo todo lo que se anidaba en mí se ha disuelto. Se acabó.
Ahora, me quedaban pendientes estas palabras. Se lo prometí a otra persona especial que necesita darle click de ciertos "desbloqueo" y comenzar a respira.
Ardilla.

miércoles, 10 de julio de 2013

Día seis: caminar

Si algo he llegado a amar es a Neo.
En la película "28 días" con Sandra Bullock se recomendaba que para tener una relación primero se tuviera una planta, al año una mascota. Si al cabo de dos años ambos están vivos, se puede comenzar una relación.
Ahora bien, la planta [una orquídea hermosa] murió al año, pero Neo es otra historia.
Neo llegó a mi vida por petición de las redes. Apareció para darme una gran lección sobre la disciplina, la educación y el amor.
Sobre la primera: disciplina es sobre lo que viene esta entrada. El entrenador me dijo: "Debe sacarlo todos los días". Pues cada día (si no conmigo, es con Danny -mi hermano-) él sale a caminar.
Nosotros, sobre todo yo, salgo a despejarme. Caminar es una de las actividades que me despejan, me dan un nuevo aire y de paso hacen que mis crisis ansiosas desaparezcan. Ya no pienso en ese tema que me tenía dando vuelta en el mismo punto. No. Pienso en él, en Neo.
Además, caminar es una de las actividades que más conservan tu salud.
Encontré por ahí lo siguiente: "Según la mayoría de los estudios, los beneficios corporales de realizar una caminata diaria de 30 minutos se traducen en beneficios cardiovasculares en cuanto a una menor frecuencia de infartos de miocardio, diabetes del adulto, accidentes cerebrovasculares e hipertensión arterial.
La actividad física moderada ha mostrado beneficios en la osteoporosis, la artritis, las caídas en los ancianos, y también efectos sobre el peso y los lípidos aunque más modestos. Además, es buena para la mente, ya que hay cierta evidencia de que el ejercicio moderado ayudaría en la depresión y en ciertos estados de ansiedad".  Tomado de: http://www.lineaysalud.com/ejercicios/45-los-beneficios-de-caminar.html . Así que, la recomendación es caminar y no detenerse. La ansiedad no va a detenerme.

Día cinco: la ropa

Es necesario que el cuerpo esté ocupado, sobre todo, en los episodios de ansiedad. Recuerden eso. Ahora voy con la ropa. Esta actividad suele distraer sin problema.
No me refiero a las comprar, me refiero a lavar. Tampoco estoy hablando a que usted simplemente la coloque en la lavadora. Hablo del hecho de usar: agua, jabón y mano. Ser usted la lavadora, a la vieja usanza. Lave, lave. No olvide colocar un radio cerca con la música que sea lo suficientemente "movida" para acompañar esta actividad.
Debo recordar que las prendan más pequeñas (ropa interior, siendo específica) requieren de un esfuerzo mayor y meticulosidad. Además, sin darme cuenta, hubo una cantidad acumulada que me permitió pasar por espacio de 3 horas lo bastante ocupada como para olvidar qué me tenía tan angustiada.

viernes, 5 de julio de 2013

Día cuatro: amigas

Viernes 05 de julio.
Tengo varios círculos de amigas, unas con más tiempo que otras, con historias distintas. Hoy me reuní con un de esos círculos que me hacen sentir tan bien. En él cuento con Alma, Wendy, Patty, Xiomara, Odila, Rocío y Sofi. Mujeres hechas y derechas que siempre me alimentan el espíritu.
Quiero hablar de la última: Sofi. A esta mujer en los 19 años que tengo de conocerla, NUNCA la he visto con una lágrima en sus mejillas que no sea de felicidad, la he visto sonreír más de lo que una humana puede hacerlo. Hoy me lo recordó.
Está pasando un momento de salud difícil y dijo una de las frases que marcó el momento: "Esto no me va a vencer". Poderosas palabras que se convierte, a partir de este momento, en un mantra. Platica como siempre, sonríe como siempre, "chabacanea" como siempre.
Si usted tiene a una Sofía cerca, véase con ella. Deben platicar. La ansiedad necesita redes potentes que le den soporte. Además, las otras son excepcionales componentes de esa misma red que me recuerda que en un proceso como este, en el que estás tratando de controlar la ansiedad, son necesarios. No les dije nada de esto (excepto a Sofi) pero me ayuda mucho escucharlas.
Sé que si necesito platicar, estarán ahí.
Mi recomendación número 5 será: activen sus redes. Estas pueden darle el empuje que les falta.
Gracias Sofi, aunque no estemos ni siquiera en el mismo país.

jueves, 4 de julio de 2013

Día tres: colitis

Hoy les quedaré debiendo una actividad exclusiva, pues parece que mi cuerpo entiende que puedo relajarme y se desconecta. Me enfermé.
La colitis nerviosa de la que padezco se presentó y me mantuvo en cama todo el día. Me consentí, es decir, dejé todo lo que había planificado hacer y me dediqué a dormir, comer y hacer cuanto remedio casero se me ocurrió: tomé té, coloqué compresas con agua tibia en el vientre, tomé fibra y así hasta que se dieron las 7 pm y tuve que ir al turno en la radio. Ya estoy mejor. 
Fue un día con un episodio de ansiedad grande combinado con dolor de colon. Logré descansar, esa es la ventaja.

Día dos: cuentas.

Este segundo día coincidió con el plazo de cancelación de un par de recibos.
Después de mi consabida caminata de una hora con Neo, logré pasar las notas de mis alumnos a la red y me dediqué durante la tarde a cobrar y cancelar deudas.
Tener una actividad que implique "hacer números" siempre ayuda. De paso, se conocer cómo anda el presupuesto. Importante es que durante la jornada no falte la música. No estoy escribiendo "la buena música", escribo "la música". Es buena compañía.
En el trayecto no dejé el libro que tengo pendiente de leer. Avancé 12 páginas de 800 o 900 que son.
Haga números, eso sirve.