miércoles, 20 de julio de 2011

mi oficio


Muy poco hablo de la otra pasión que tengo. Una es la radio - para ir aclarando- estoy enamorada de las ondas hertzianas. Pero hace ya casi nueve (o 10) años que he descubierto otra pasión: enseñar.
Dicen que los conocimientos se van reforzando cada vez que le compartes a un joven de lo que ya sabes. Eso me pasa. Debo confesar que cuando comencé el poder me atrajo, pero aprendí que no radicaba ahí la magia del oficio. El centro es el educando, el aprendiz, el joven, el niño o niña que está depositando en uno la plena confianza. Ahí está la magia: en ellos, en su sed de conocimiento, en sus preguntas, en sus respuestas, en sus vidas.
Estos años me ha llenado más las frases: Ahora entiendo todo, con usted me siento cómoda o cómodo, he aprendido más en este ciclo que en toda mi vida de colegio, y así. Si tuviera que ganar en especies para alimentarme, estaría satisfecha, más.
Quiero acá agradecerle a esos alumnos y alumnas queme han retado con sus dudas y me han enseñado a enseñar. Sus miradas de discernimiento y las veces que he reforzado con ustedes mi teoría: "Jugando se aprende mejor".
Y también agradezco a mis colegas que lograron enseñarme cómo hablar más con mis tácticas educativas que con la etimología misma.
Espero tener siempre aula llena, sonrisas entusiasmadas por mis clases, dinámicas que compartir y conocimiento para compartir. Enseñar me llena de vida, y la vida siempre me da lecciones para enseñar.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Pues yo le puedo asegurar que "mi lista de profesores favoritos" se ha visto favorecida con su nombre en el primer lugar. Gracias por enseñarnos tanto, de la mejor manera posible. ¡Se le quiere mucho!

Gerar Pots dijo...

Y todos los que algún día fuimos sus alumnos nos sentimos privilegiados de recibir sus clases.
Y como dice Moys: Gracias por enseñarnos tanto, de la mejor manera posible. ¡Se le quiere mucho! :D

Angel Varela dijo...

De quien mejor he aprendido. Saludos, Kelly. =D